miércoles, 28 de septiembre de 2011

Esta mañana.


Puede que sin razón, pero hoy es un día de los que me apetece estar feliz, reír y sonreírle a todo el mundo sin importarme lo que piense mi alrededor... Puede que hayan cambiando muchas cosas que yo no quería que cambiaran, si, pero ¿y qué? Si de todas maneras no puedo hacer nada para evitarlo, y lamentarme por ello no va a arreglar nada... Hoy quiero ver la parte buena de las cosas, y la parte que me enseña que si algo ocurre, es por alguna razón. Que un día me dijeron que el destino ya está escrito, que llevara siempre el tipex en el bolsillo para borrar lo que no me gustara, lo malo y lo que no me hiciera feliz. Esta mañana me levanté sonriendo y tiré el tipex a la basura, porque me di cuenta de que no todo puede ser blanco o negro, que la vida no es sólo rosa, que tiene miles de colores y hay que saber aprovecharlos, ya sean oscuros o claros. Esta mañana me di cuenta de que después de cada cosa mala viene una buena. De que si todo está mal no llegará el final, porque todo está bien al final. De que hay muchos colores de la vida que aún no he visto... Esta mañana decidí plantarle cara a las cosas malas y a los problemas para aprovechar, después, las cosas buenas. Decidí no preocuparme porque algo fuera mal, siempre y cuando no quisiera llegar al final. Decidí aprender a ver todos esos colores. Esta mañana aprendí a sonreír, aunque sólo fuera esta mañana...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Te quiero.


Y es que lo único que me podría hacer sonreír ahora, es que tu estuvieras aquí.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De pequeña era todo mejor...

... más bonito, como quien dice la vida de color de rosa. Eras la pequeña de mamá y papá entonces todos los caprichos para ti, todos los mismos del universo iban hacia ti. Tenias miedo te metías debajo de la sábana y era como una armadura a prueba de balas. 
Pero sí, creces y vas perdiéndolo todo, ese color rosa se va oscureciendo, se va volviendo grisáceo, negro. Para algunos será más claro, para otros más oscuro, pero el rosa se va. Los caprichos, los mimos ¿dónde están? se fueron cuando empezaste quinto de primaria. Inocencia poca cuando vas al instituto, tus parientes empiezan a sospechar que si fumas tabaco, porros y demás sustancias. Si no lo haces varias personas de tu entorno te humillan, pero si lo haces escondes algo 'malo' a tu familia. 
Sigues creciendo, bachillerato, universidad... Para algunos fiesta, alcohol, sexo. Para otros agobio, estrés. 
Más años, más preocupaciones. Trabajo, hijos, marido, hipoteca, luz y demás. 
La verdad, echo de menos los mimos que me daba mi madre con siete años, echo de menos la sábana que me libraba de todo mal, añoro que todo vaya bien a mí al rededor.


¿Quién no a deseado borrar un momento de la vida?


Ese día en el que te caíste, todos te miraban y aunque te reíste pasaste muchísima vergüenza. Cuando te pillaron copiando en un examen, o cuando dijiste algo que no debiste decir y arruinaste algo que podría ser especial. Olvidar todo seria genial, pero, ¿Merece la pena borrar  todos esos absurdos recuerdos que en su momento te mataron y pasaste muchísima vergüenza pero que ahora te ríes de ellos? Olvidar los te quiero o los te amo falsos y las risas falsas. Puede que por una parte si o por otra no. Porque ¿Quien recordará si no todos esos momentos de tu vida e intentara mejorar para no cometer los mismos errores nunca más? También sería buena idea retroceder en el tiempo, pero prefiero seguir viviendo con mis absurdos errores  y afrontarlos.

Abuelo ♥



 Gran parte de mi vida, en mi vida yo solo te he tenido a ti, como abuelo, ya que a mi abuelo paterno no lo conocí, eras y serás como mi segundo padre. :) 
Tengo muchos recuerdos, todos buenos. Lo que más me gusta recordar son esos domingos, en los que nos reuníamos toda la familia, para comer, y siempre que llegaba yo, me decías “Mira que guapa te has puesto hoy”. Cuando te visitaba casi todos los fines de semana, y cuando llegaba a tu casa me decías “Te has puesto más grande eh” a pesar de que solo había pasado una semana, dos como mucho. Cuando alguno de mis primos mayores o mi hermano me chinchaban y yo lloraba, y me decías “Vente aquí conmigo anda, tú no le hagas caso a estos niños” y me quedaba dormida en tus brazos. Cuando te enfadabas porque me veías jugando con el ordenador, o con la nintendo y me decías “Pero nena, sal a la calle, con el día tan bonito que hace, yo a tu edad no tenía tantas maquinitas de esas como hay hoy en día, y me divertía jugando con una pelota”. Cuando me dabas dinero y a escondidas de mi madre me decías “Toma, para que te lo gastes en chuches, pero no le digas nada a tu madre”. O cuando de pequeña, me veías llorar, me cogías en brazos y me decías “No me llores tonta, que te me pones fea, y las niñas como tú tienen que estar siempre guapas”. Sí, lo que mas recuerdo eran tus palabras, y era lo que más me gustaba escuchar, cuando nos contabas a mi madre y a mí lo que hacías de pequeño, o lo que hacia mi madre con mi edad. Me encantaba verte sonreír, ya que pocas veces lo hacías, y sobre todo si lo hacías por mí, cuando el motivo de tu sonrisa era yo.
 Eras una gran persona, siempre cuidabas de tus hijos, y sobre todo de tus nietos. Siempre que podías nos ayudabas en todo,  vivías por, y para tu familia. Te echo de menos abuelo. Te quise, te quiero y te querrá, tu nieta, Mónica.   

:)




No es que esté loca, es que escondo mi tristeza detrás de un puñado de risas, así me resulta todo más fácil. Y no, no es que no tenga problemas, o que las cosas no me afecten, es que yo las almaceno, las meto en una bolsa, y con cada risa, las intento enviar dentro, mas dentro, donde casi no las pueda ver, aunque.. tiene un inconveniente, de vez en cuando la bolsa... explota.

De los errores se aprende.


Recuerdo cuando era pequeñita que escuchaba a muchas personas decir esa frase de "de los errores se aprende...”. Yo, tan inocente, no la entendía, no entendía realmente qué querían decir con esa frase porque cuando eres una niña no sabes cuándo te equivocas, tus padres te dicen qué está bien y qué está mal, pero aún así, tú vuelves a hacerlo aunque te hayan dicho que está mal, no eres consciente de tus actos. Hasta que llega una edad, en la que escuchas de nuevo a más personas decir esa frase y ya sí le encuentras el significado, ya sí la entiendes. Porque ahora si cometes un error, pagas las consecuencias y si tienes que pedir perdón lo haces. Inocentes nosotras, las personas, que cometemos un error y aunque lo hayamos pasado mal lo volvemos a cometer una vez detrás de otra... Hasta que llega un momento en el que tomas esa frase y la piensas, la meditas un tiempo y dices: NO MÁS; te hartas de cometer ese error, y entonces es cuando verdaderamente te das cuenta que los errores se pagan duramente y que si los cometes muchas veces, la única que sale afectada eres tú y nadie más.

FELICIDAD.


Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día, y no nos damos cuenta de que es ella la tiene que encontrarnos. Y eso será donde menos te lo esperas; en el instituto, en el supermercado, o en mitad de una huida. Y cuándo llega descubres que ahí no acaba todo. Que el final de un camino, sólo es el principio de otro, y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado. Y esconderse es lo que menos te importa. Lo que te importa es que estás tocando con la yema de los dedos eso que has estado soñando toda tu vida, y ya sólo importa el hoy, el presente, y lo que queda por venir. Porque no se puede borrar lo que ya está escrito, y porque la vida es aquello que te sucede mientras tú tratas de hacer otra cosa.

martes, 20 de septiembre de 2011

¿Qué haces ahí?

¿Que estas haciendo sentad@ delante de una pantalla?, seguro que tienes mil cosas mas que hacer. Sal y diviértete, no busques a tu príncipe azul, busca al lobo, que te mira mejor, te escucha mejor y te come mejor. Ríete por la mosca que acaba de pasar. Acepta el cubata que a noche te ofrecieron. Cómprate un vestido de lentejuelas y unos tacones a conjunto, baila hasta que se te rompan. Sonríe a cualquier mirada, sonríe a cualquier sonrisa y descojónate de cada zorra. Ve a Medianero y cómprate una Nikkon, sácate fotos hasta que a la cámara no le quede memoria. Actualiza tu estado cada 5 minutos. No confíes en nadie. Cuenta todo lo que tengas que contar y por nada del mundo llores ni dejes de sonreir, porque siempre alguien estará mucho peor que tu, y porque no sabes quien puede llegar a enamorarse de tu sonrisa. 

Que el que tiene boca se equivoca.

Que a veces cometemos errores, decimos cosas sin pensarlas, nos subimos de tono y nos pasamos de chulas, sí, pero a veces nos dejamos demasiado llevar por los nervios y no pensamos antes de hablar o actuar y luego cuando nos damos cuanta de lo que hemos hecho, cuando te paras, recapacitas, y piensas todo lo que has hecho te hundes, te das cuanta de que la has cagado una vez más y sí, no es la primera vez y estoy segura que tampoco será la última, todos cometemos errores, sí pero esto ya es una pura rutina, por mucho que soltemos todo lo que llevamos dentro, aunque te entren ganas de liarte a ostia limpia, aunque solo tengas ganas de llorar y llorar, no puedes, hay veces que el orgullo nos puede y otras que con solo una mirada no podemos evitar el correr a abrazarnos , llorar y pedirnos perdón mutuamente y prometernos que nunca jamás pasará que todo será para siempre y que nunca nos volveremos a cabrear. Mentira, nunca se cumple nada de eso, siempre volvemos a lo mismo de siempre…

Amor.


Para algunos una simple palabra, un juego; para otros más que un sentimiento es una forma de vida, es vivir pensando en esa persona que te llena, a la que quieres más que a nadie, a esa que aunque la conozcas desde hace muy poquito la quieres como si la conocieras desde pequeños; en esa que piensas cuando te levantas y cuando te acuestas sigues pensando en ella, de echo cuando te duermes sueñas con ella, que aunque no sea perfect@ para ti lo es, es la persona más perfecta que conocerás jamás, que para ti más perfecta no la hay, pensar en esa persona y salirte esa sonrisa de imbécil; que algunas personas dicen
-Es un amor imposible, nunca lo conseguiré.
 Y amigos que te dicen que tienes razón que nunca podrás estar a su lado, amigos idiotas porque nada es imposible; nada es demasiado difícil si le pones las ganas que se merece, todo el mundo puede hacer lo que se proponga; no escuches a las personas que te dicen que es un sueño loco, que no tienes nada que hacer porque ¿sabes que? las personas que no cumplen sus sueños suelen decirle a los demás que tampoco cumplan los suyos; y aunque creas que lo has olvidado, que ya no es nadie para ti, que todo a desaparecido; oyes su voz y vuelves a ver sus ojos como los más bonitos; vuelves a necesitarle para ser feliz.

Que sí que lo sé...

...que no hay más, que esta vida es una puta mierda, cuando crees que todo va bien algo viene y de repente te jode todo, pero todo. Que ya no tienes ganas de nada, que dudas de todos, que todo te parece mal, que la gente en la que siempre has confiando se vuelven extraños, que ya no sabes qué hacer para mejorar porque lo único que te podía mejorar era la compañía de esa persona a la que quieres y que ahora ya no puede estar a tu lado, y cada vez que lo piensas te destruyes más y más por dentro. Porque ahora sales a la calle con una sonrisa pintada en la cara, una sonrisa falsa, una sonrisa forzada, porque no encuentras ni si quiera un solo motivo por el que esbozar una sonrisa en tu cara verdadera. Por el que alegrarte, por el que ser feliz.

lunes, 19 de septiembre de 2011

         - ¿No tienes ni idea verdad?
+ ¿Ni idea sobre que?
        - No, no la tienes...
 La verdad es que no sabes que me gustaría poder abrazarte cada cinco minutos, que quiero que confíes en mi, que me riñas cuando este mal por tonterías y me digas que todo va a salir bien, y que cuando recuerde los mejores momentos de mi vida estés tú en cada uno de ellos. 
Realmente no tienes ni puta idea de lo muchísimo que te quiero, porque, ¿sabes que? Si lo supieras vendrías, me darías un abrazo, y no volverías a separarte de mí…
                                                       

Así es.

Si,  Sí, lo sé, mi mundo no es de color rosa, ni soy perfecta, ni todo es como me gustaría que fuera; pero me da igual, porque nada ni nadie tiene derecho a dejarme sin la oportunidad de ser feliz. ¿Por que quienes son los demás para decidir sobre mí? No debe importarme lo que piensen los demás, ni el que dirán, ni deberían importarme tanto las apariencias y las cosas materiales; pero desgraciadamente lo hacen, a mi y a todos los demás. Porque vivimos en una sociedad en la que lo que más importa es la apariencia, la riqueza y la popularidad.

¡Gracias!

Gracias a todos aquellos que una vez dijeron que yo era fundamental en sus vidas y que sin mi no podían vivir, y acabaron echándome de ellas.
Gracias a aquellos que una vez dijeron que estarían a mi lado siempre, y a la primera barrera, al primer problema que hubo, me abandonaron.
Gracias a aquellos que dijeron que “sin ti no hay mí”, "sin ti no soy nada" y ahora andan por ahí felizmente con sus “mí”. 
Gracias a todos aquellos que llevan toda la vida a mi lado, y todavía no tienen la más remota idea de qué tipo de persona soy, todavía dudan de mí y de todo lo que sería capaz de dar por ellos.
Gracias a todas esas personas que no se ponen en mi lugar, que no me entienden, o no quieren hacerlo.
A todas esas personas que me han abandonado ahora, cuando más les necesitaba, cuando yo aún, estoy para ellos, a pesar de todo. 

A todos ustedes, los que ya no me acompañáis en mi vida, los que me dejasteis tirada cuando menos lo merecía, los que pensé que siempre estarían, les doy las gracias, por hacerme aprender de los errores, por hacerme más fuerte..

Dicen bien...


Dicen que al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma, pero que al fin y al cabo las cosas nunca cambian
Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos. También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que segundas partes nunca fueron buenas. Que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios. Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar. Que más vale pájaro en mano que cientos volando y malo conocido que bueno por conocer, que pájaro que vuela va a la cazuela. Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue, que por la noche leones y por la mañana cagones y ya que estamos, dicho sea de paso, que por la noche todos los gatos son pardos. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece, cura y que muerto el perro se acaba la rabia. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oídos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la mejor defensa es un buen ataque, pero que el culpable es el primero en tirar la piedra; que ya es conocido por todo eso de que se tira la piedra y se esconde la mano y es que quien calla otorga. Que das la mano y te cogen el brazo, que la confianza da asco. Y que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto que no es oro todo lo que reluce.
Y mira, ¿qué quieres que te diga? si quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto, rey puesto. Que más vale solo que mal acompañado.

Deber.


DEBO APRENDER que no debo poner toda la motivación de mi vida en una persona.
DEBO ENTENDER que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiado.
DEBO ACEPTAR que en el amor, como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo lo único que hace es dificultar más las cosas.
DEBO APRENDER que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique irrespetar a quien esté conmigo.
DEBO ACEPTAR que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto y firme para brincar.
DEBO TENER PRESENTE que el sentir algo hoy, no implica que lo sienta mañana, y así como me permito disfrutar, también debo permitirme llorar, ya que el dolor es parte de la vida, al igual que el placer.
DEBO ACEPTAR que alrededor del amor, la sociedad ha creado muchas cosas que son un fraude. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo por seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en lo que puse mi corazón es una mentira, debo aceptarlo.
DEBO MEJORAR mi autoestima... Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciado, humillado o rechazado. Para no ser tan sensible al abandono. Para que no hiera mi ego. Para no terminar creyendo que me dejaron por fea o por tonta.
DEBO APRENDER a no ser posesiva. No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo. No puedo esperar que haga sólo lo que yo desee. No puedo controlarle, manipularle, adueñarme de é, ni controlar su destino. No debo reclamarle a la vida porque me quitó lo que me prestó. Pero sobre todo,
DEBO APRENDER QUE NUNCA DEJARÉ DE APRENDER, y que mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir… lo único que me queda es, tomar un gran suspiro y decirme a mí misma... VUELVO A EMPEZAR.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Realidad inversa.

Quizá no siempre 1+1 son 2, porque el blanco puede ser negro, porque a veces no quiere decir sí, y, en ocasiones, tras un si se esconde un no.
Quizá porque lo más fácil no siempre es lo acertado, porque lo complicado no siempre es más atractivo, porque lo atractivo no siempre es más bello…
Quizá porque no siempre dormir significa que descanses, porque podemos soñar despiertos…
Quizá porque una mirada dice más que mil palabras, porque los silencios duelen más que las palabras, porque se puede andar perdida aunque conozca el camino, porque hay días tan oscuros como la noche, y noches que brillan más que un día, porque hay días para todo, porque todo a veces es nada y porque otras veces nada es todo…
Quizás porque hay quienes te tienen delante y no te ven, y quienes te han visto sin mirarte, porque puedo verte cuando no te miro, y no mirarte cuando te veo…
Quizá porque el mismo abrazo que adoro me ahoga, porque aunque me ahoga me atrapa…
Quizá porque no siempre correr significa llegar más lejos, porque lo más pequeño en ocasiones es lo más grande, porque lo más ligero a veces es lo que más pesa…
Quizá porque
 2+2 a veces son 5, porque en ocasiones uno se salta sus propias reglas para después poder cumplirlas, porque a veces aunque se pierda se gana y porque hay victorias que son derrotas…

Sieeeempre.

Sieeeempre.

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